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El pesto es una de las salsas más conocidas de Italia para condimentar la pasta y, sobre todo, es la salsa más popular de la cocina genovesa.

La historia de los orígenes del pesto se remontan al S. IX. Según cuentan, el pesto surgió como variante a una antigua salsa que realizaban los pescadores de la época para conservar los alimentos durante más tiempo. Los ingredientes de esta antigua salsa eran el aceite, el tomate, el ajo y el vinagre. Pero debido a la abundancia de albahaca en el nordeste de Italia, en Génova se empezó a elaborar una nueva receta en la que se agregaba esta aromática planta, junto a dos nuevos ingredientes: los piñones y los quesos.

Poco a poco, gracias al gran comercio pesquero que se daba por la zona, la receta de la nueva salsa se fue expandiendo por distintos puntos de Italia, dando lugar a nuevas variables en regiones como Sicilia, donde se creó el pesto trapanés.

La elaboración tradicional del pesto requiere de tiempo y paciencia, ya que en Italia se intenta respetar la receta tradicional, por la que incluso se ha llegado a crear un ‘Consorzio del Pesto’, el cual se encarga de velar por la autenticidad de la receta genovesa.

Lo ideal es utilizar un mortero de mármol para machacar el ajo con sal e ir agregando, poco a poco, las hojas de albahaca con Aceite de Oliva Virgen Extra. Una vez machacados se incorporan los piñones, que previamente se han tostado un poco en la sartén, y se machaca todo hasta obtener una homogénea y brillante crema verde. Al final, también, se puede agregar queso para dar un sabor más especial a la salsa.

Finalmente, no se debe olvidar que en la elaboración del pesto el orden de los factores en el que añadamos los ingredientes, si altera el producto final; así como la importancia de servir siempre el pesto en primer lugar y después la pasta, nunca al revés.

Desde nuestro restaurante de comida italiana en el Rompido os animamos a realizar la receta en casa y, sino, siempre pueden venir a probar nuestra deliciosa y tradicional salsa pesto. Un placer para el paladar que no olvidará.

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